Carlos Labrador: arpegios con sazón
Luego de más
de una década cosechando éxitos en Venezuela y Latinoamérica como la voz grave
de la agrupación Voz Veis, Carlos Labrador ha enfilado todas energías en
conquistar de nuevo al público ahora deleitando sus paladares, conquistando las
papilas gustativas de un target más extenso tras la decisión de convertirse de
cantante a chef.
Con tres
premios Grammy Latinos en su lista de logros junto a sus compañeros del sexteto
de voces, el chico que se dice de gentilicio “caracucho” (nacido en Caracas y
criado en Maracaibo), ya no solo despierta pasiones desenfrenadas en mujeres de
todas la edades al pararse tras los micrófonos, ahora genera miles de
sensaciones a través de los sabores que crea desde el interior de su cocina.
Tras
culminar su formación integral en las artes culinarias y su especialización,
surge la pasión latente por las recetas italianas con las que ha ido
conquistando de a poco los diferentes rincones de Venezuela, principalmente en
la zona occidental, con su nueva marca de salsas para pasta bajo el nombre de @SalsasDiCarlo.
Confiesa
que no existe competencia alguna entre la música y la cocina en su vida, que
son pasiones muy diferentes y muy satisfactorias cada una desde su punto de
vista. Describe que “la satisfacción del comensal es… como el aplauso del
público al terminar la canción”.
Sentado en
el lobby de la habitación del hotel donde se mantuvo hospedado, nos dio más
detalles de su “aventura gastronómica” que lo trajo a Puerto Ordaz la semana
del domingo 14 al viernes 19 de octubre de 2012, con la celebración del
festival gourmet llamado “Pastificio en Balsamic Bistró” del Hotel Mara Inn
Best Westerm, donde fue el principal chef invitado.
Pasiones y sazones
Labrador,
ha encontrado la forma de definir lo que es para él la música comparándolo con
la cocina oriental o árabe, por la multiplicidad de sabores, condimentos y la
mezcla de culturas que tienen orígenes ancestrales que aún se mantienen.
Del mismo
modo, piensa que la canción perfecta para definir lo que para él significa la cocina,
es “Tibios besos” de Voz Veis, esto aclarando que su intención no es parecer
agrandado citando sus propias canciones, sino que simplemente desde su opinión
es esa la balada que le da un sabor culinario a su vida.
Para el ex Voz Veis, la felicidad tiene un
gusto propio “algo sabroso, rico… a Umami” (término japonés que se refiere al quinto sabor básico luego
del salado, ácido, amargo y dulce, significa “sabor gustoso”).
Y rápidamente pasa a dibujar las diferentes emociones con
platos que considera perfectos acompañantes para cada ocasión. Comenzando con
los días de despecho que los imagina colmados de mucha comida, “no importa cuál-
afirma-, solo importa que sea mucha”, para luego saltar al arte de la seducción
con una ensalada “de la cocina tailandesa, lleva cebolla, hierba buena, tomate,
ajinomoto, papelón, lechosa verde, limón y un aderezo… ummmm definitivo, ¡seduce!”.
Las disculpas y los lamentos no se dejan por fuera y los relaciona
con cualquier platillo, pero que cumpla
con una única característica: “que sea complaciente y bien elaborado, hecho con
cariño y acompañado de champaña… ese es el truco, si pones champaña seguro
aceptan las disculpas” comenta Labrador como su manera de pedir disculpas, si fuera necesario.
En toda ésta experiencia culinaria no deja de
lado sus raíces venezolanas y resalta que hay ingredientes y condimentos como el
ají dulce que son los que considera base para todos sus platos, del mismo modo
que asegura que no hay sitio más romántico que Galipán para una cena perfecta
en Venezuela.
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